Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

¿Para qué sirve el Arte?

Es una pregunta a la que nos solemos enfrentar las personas que nos dedicamos a esta disciplina.

Tenemos clara la funcionalidad de los idiomas, de las ciencias, del ejercicio físico…pero cuando le llega el turno al arte, nos preguntamos qué nos va a aportar en nuestra vida.

La respuesta esperada ante la repetida cuestión siempre va en la línea de lo místico. Sería bien recibido un “Para alimentar el alma”… Irías por buen camino si la respuesta es “Porque el saber no ocupa lugar”… pero las expectativas nunca esperan nada concreto.

Es como si en el mundo del Arte siguiera presente ese concepto romántico que nació en el Siglo XIX que defendía que esta disciplina estaba destinada a unos pocos elegidos, seres superiores tocados con la varita mágica de la inspiración, que les hacía capaces de comprender lo incomprensible o de percibir lo que otras personas no percibían.

Pero… ¿Y si la comprensión del Arte no fuese para unos pocos? ¿Y si el disfrute del Arte fuese, como el de otra disciplina, un saber asequible y alcanzable? Algo que lleva en nuestras vidas, desde que el ser humano habitaba las cuevas, no puede estar tan lejos de nuestra cotidianeidad.

El arte es una necesidad del ser humano y por eso lleva toda la vida con nosotros y nosotras. Antes incluso del lenguaje, antes de aprender a trabajar la tierra… las personas ya hacían arte.

Y lo que nació como una necesidad del ser humano para expresarse, continuó a lo largo de toda la Historia de la humanidad. El Arte ha sido una de las pocas cosas constantes en nuestra existencia.

¿En qué momento nos distanciamos del Arte? 

El arte siempre fue algo tan mundano como comer o vestir, pero hubo un momento en que los artistas y las artistas se cansaron de tanta “normalidad” y decidieron empoderarse. Estamos en pleno Renacimiento, y el Arte ya no va a ser “cosa de hombres”, va a ser “cosa de Genios”. 

Y claro… ¿Cómo vas a osar tú, triste mortal, a intentar comprender algo que ha salido de la mano de un Genio? Ni lo intentes. 

No eres digno de entrar en su casa, pero una creación suya bastará para sanarte

El propio Picasso argumentaba:

“Todo el mundo quiere entender el arte. ¿Por qué no trata de entender los trinos de un pájaro? ¿Por qué se ama la noche, las flores, todo lo que nos rodea, sin tratar de entenderlo? Pero cuando se trata de una pintura la gente tiene que comprender. (Al arte) (…)no debe concedérsele más importancia que a tantas otras cosas que nos gustan en el mundo, aunque no podamos explicárnoslas”

Pablo Picasso

Efectivamente, el Arte es como un buen plato de comida. A veces, solo hay que disfrutarlo. Efectivamente, cuanto más restaurantes visites, cuanto más variada sea tu dieta… descubrirás más matices en ese plato. 

Hay personas que simplemente deciden comerse el plato y listo, otras se paran a saborearlo, no tienen ni idea de lo que lleva pero lo quieren averiguar por sí mismas, y buscan matices en los sabores o en las texturas, otros comensales son unos expertos en técnicas culinarias y puedes decirte cómo se ha elaborado el plato con todo lujo de detalles, y luego están las personas que lo han cocinado, que pueden decirte la historia que esconde ese plato.

Podríamos seguir haciendo símiles entre el mundo del arte y otras disciplinas, y poco a poco veríamos lo absurdo que es considerar el Arte como algo inaccesible.  

¿Alguna vez han tenido miedo de entrar en un campo de futbol aunque no tengan ni idea de lo que es un fuera de juego? No, ¿verdad? Pues entonces por qué nos sentimos temerosos de entrar en Museo por no saber lo que es la perspectiva.

Atrévanse. Entren. Miren. Disfruten. Jueguen con el Arte. No importa la edad que tengan, ni la experiencia, ni el conocimiento, solo disfruten del arte, emociónense con él. ¡Vuelvan a emocionarse!

Y si quieren que les acompañemos en el proceso, en Cuéntame un cuadro, estaremos encantadas de hacerlo.

Leave a comment